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Mordiendo SonrisasSiempre existen razones para caminar lanzando sonrisas.
Discusiones pasionales

Discusiones pasionales

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Nos amábamos tanto, que incluso nuestras discusiones pasionales eran llenas de amor y con esas ganas de arreglar los malos entendidos. Volver a amarnos como si nada hubiera ocurrido.

Él sabía hacerme sentir siempre la mujer más especial del universo. Tenía ese don para quererme por encima de todo y demostrarlo al mundo entero sin complejos.

Llegó septiembre con su Oh dios mio! Acabó ese ansiado verano. El problema familiar tan grande que tuve fue enfriando mis días, mi humor y mis noches de insomnio por la preocupación.

Andrés estuvo a mi lado en todo momento haciendo lo que fuese necesario por verme sonreír.

A veces era inevitable pagar este problema con él y tener discusiones pasionales estúpidas para liberar el dolor.

A finales de Octubre una de las discusiones pasionales se nos fue de la razón. Él recogió todas sus cosas de nuestro nidito de amor dejándolo vacío por completo al igual que mi corazón.

Me sentí furiosa con él y rota de dolor por este motivo.

Al día siguiente, él intentó por todos los medios razonar conmigo y pedirme perdón, yo no cedía ante nada.

Le bloqueé en facebook, en whatsapp, colgaba todas sus llamadas, no quería de ningún modo saber nada de él.

Estuvo día tras día viniendo a casa para ver si yo le abría la puerta y quería hablar con él.

Halloween llegó de nuevo, y yo había quedado con mis amigas para salir y demostrar al mundo entero que estaba bien aunque Andrés no formase parte de mis días.

Esta vez el personaje elegido fue super woman zombie.

Intenté estar bien y no pensar en él mientras estaba en casa con mis amigas y nos estábamos disfrazando. Por dentro le echaba muchísimo de menos y no podía estar sin él aunque me negase a admitirlo.

Llegamos a la discoteca, y al comprar las entradas un chico se cayó al suelo, y su cabeza fue a parar a mi rodilla.

El golpe en seco me hizo por un momento marearme del dolor que llegué a sentir en aquel momento.

Salimos fuera de la discoteca para que me diese el aire, e intenté hacerme la fuerte delante de mis amigas y decir que tampoco me dolía tanto.

Al intentar caminar vi que no podía apoyar la pierna donde había recibido el golpe y nos fuimos todas de excursión al hospital.

En ese momento, antes de que llegase el taxi, empecé a llorar desconsoladamente pidiendo a mis amigas que avisasen a Andrés de lo que me había ocurrido, le necesitaba más que nunca.

Mi amiga Virginia que por suerte es la voz de la conciencia, dijo que no se le avisase en ese instante, que si teníamos que hacerlo, sería mejor al día siguiente.

Nuestra llegada al hospital fue impactante cuando aparecimos allí disfrazadas, por suerte el golpe no fue nada. Tan solo era dolor por el impacto.

Cuando llegamos a casa, mientras todas hablábamos yo escribí a Andrés para contarle lo sucedido.

Al día siguiente nos trajo el desayuno a casa a Virginia y a mi, cuando le vi, sentí que mi corazón se encogía de la emoción.

Ese mismo día, trajo de nuevo todas sus cosas a casa y volvimos a formar nuestro nidito de amor, fuera de las estúpidas discusiones pasionales.

Una semana después, llegó mi 30 cumpleaños. Estaba inmensamente emocionada, me fui de casa a primera hora para ir a la peluquería y sentirme muy bonita.

Había organizado a todos mis amigos para quedar para comer en el bar donde trabaja Andrés.

Cuando llegué a casa al volver de la peluquería, tenía en la cama un ramo con 30 rosas rojas, una carta de amor y un libro para aprender Portugués de regalo. Lloré de emoción al ver la sorpresa que me había preparado.

La celebración de cumpleaños, con mis amigos fue de las mejores que he tenido en mi vida.

Yo creía que estaba todo organizado por mi, pero cuando llegué al bar de Andrés ellos me sorprendieron estando todos disfrazados con tutús y con un kit de complementos para mi.

Al día siguiente tenía una cita especial con mi chicoto, estuve una semana buscando modelito para la ocasión.

Como si fuera nuestra primera cita. Sabía que iba a llevarme a comer a algún sitio, pero no tenía idea de donde iba a ser.

Me llevó a un restaurante en Madrid que es un palacio, no tenía modo de hacer más feliz a su princesa con cada detalle, fue una gran velada romántica para terminar la celebración de mis 30 años.

Con él aprendí que por muchas discusiones pasionales que tuviéramos, el amor era lo más importante entre nosotros.

Continuará…

-Sa Ji Pa-

#MordiendoSonrisas 😉 🙂

Capítulos anteriores:

1: Siempre nuestros

2: El primer te quiero

3: De su casa a la mía

4: Plan de una noche infinita

5: Detalles sorprendentes

6: Nidito de amor

7: Él sabía conquistarme

8: Vacaciones de amor

Cada mensaje publicado, son mis emociones y mis ganas de cambiar el mundo. De mandar mensajes de ánimo a quienes no tienen un buen día, de crear esperanza y hacer que todo el mundo que forme parte de Mordiendo Sonrisas, sienta esa ilusión y emoción por vivir cada día.

Comments ( 12 )

  1. ReplyFabi Pavlich
    Menos mal se arreglaron, siempre hay que tomar decisiones importantes con la cabeza fría y se nota que el te ama demasiado por que a pesar de que fue el que se fue, volvió al otro dia y siempre estuvo pendiente y menos mal que no te paso nada en la rodilla, pero que mal que no pudiesen pasar un buen rato wn Halloween y Felicidades por tus 30!
  2. Replyrebecamlblog
    Que bueno que la discusión tuviese un final feliz y que conversando se hayan limado las asperezas, no todo es color de rosa en las relaciones, que bueno que ambos se comprendan tan bien.
    • ReplyMordiendo Sonrisas
      Muchas gracias Rebeca, la verdad es que como bien dices no todo siempre es bonito :D
  3. ReplyOlga Resi
    Bueno, al final no hay mal que por bien no venga... ese golpe en la rodilla te hizo pensar en lo que necesitabas en ese momento y dejar las tonterias de lado, los orgullos que no llevan a nada más que la infelicidad! y las peleas deben producirse también, son una forma de avanzar en la relación, también es inevitable pagar con las personas próximas nuestros problemas, aunque luego debemos saber disculparnos y arreglarlo!
    • ReplyMordiendo Sonrisas
      Así es Olga la verdad es que fue un golpe de suerte más bien porque si no llego a tenerlo a saber qué hubiese ocurrido.
  4. ReplyVanesa
    Que bonito.. si hay amor de verdad no es tan difícil dejar pasar este tipo de discusiones, de hecho es algo completamente normal tenerlas sino no seríamos humanos!! Que bien que la historia siga, me tienes intrigadísima. Muaksss
  5. ReplyPaula Alittlepieceofme
    Si es que no nos podemos dejar llevar por los momentos donde los nervios hacen que se nos vaya la pinza por completo, que luego nos arrepentimos. Lo mejor de todo es que parece que esa gran discusión nunca existió. Menuda celebración de cumpleaños, no paras, Sarita =P Bss.
    • ReplyMordiendo Sonrisas
      Muchas gracias Paula por tus palabras, la verdad es que él tenía ese Don de saber arreglar siempre cada discusión.
  6. ReplyWalkingtopennylane
    Hola Sara!!! En las relaciónes hay que estar para lo bueno y para lo malo y si hay amor gasta las discusiones sirven para afianzar la relación aún más, como te ha pasado a ti. Por cierto muy logrado el maquillaje de halloween y menuda fiesta de 30 cumpleaños, bss

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